La cosecha de mango en Nayarit enfrenta este ciclo una grave afectación: la larva de mosca de la fruta se ha instalado en la mayoría de la producción, pudriendo la pulpa desde el interior y cerrando el acceso a los mercados de exportación antes de que el fruto llegue a los compradores.
La infestación se atribuye a la falta de aplicación oportuna de insecticidas durante el ciclo productivo, señaló Carlos Castillón Medina, dirigente de la CNC. Sin ese control fitosanitario, la plaga encontró condiciones favorables para reproducirse en los huertos nayaritas.
La presencia de larva en fruta fresca es una de las principales causas de rechazo en los protocolos internacionales de sanidad, de acuerdo con los estándares del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Un mango con larva no pasa inspección en frontera y el mercado interno tampoco puede absorber sin consecuencias un volumen de fruta dañada de esta magnitud. Los productores perderán esta temporada los ingresos de exportación y enfrentarán dificultades para colocar localmente una fruta cuya calidad quedó comprometida desde la huerta.

