La drástica caída en el precio del agave ha desencadenado una crisis económica profunda en el sector agrícola de Nayarit. Lo que comenzó como un proyecto prometedor con apenas 7 mil productores, se transformó en una expansión acelerada que hoy involucra a cerca de 40 mil agaveros, muchos de los cuales enfrentan serias dificultades financieras ante la sobreproducción y la falta de compradores.
Oscar Aurelio Rodríguez Arellano, productor local, advierte que el mercado se encuentra completamente saturado. “Con el incremento de agaveros en Nayarit, el precio del producto se vino en caída libre y hoy en día no hay quien lo compre”, señaló. La sobreoferta ha dejado miles de hectáreas sembradas en el abandono; aunque las plantas aún permanecen en los terrenos, ya no tienen valor comercial.
Ante la propuesta de instalar una fábrica procesadora de tequila como posible salida a la crisis, Rodríguez Arellano se mostró escéptico. “En teoría pudiera ser que sí, pero solo estarías mandando el problema del campo a la fábrica. Le vas a aumentar el costo de tu pérdida porque el tequila ocupa bodega, barriles, un montón de cosas. La salida del producto es al final, y la verdad, el mercado no creció. En estos momentos el agave nayarita no lo quieren ni regalado”, afirmó.
El impacto económico es devastador. Según Rodríguez Arellano, por cada hectárea de agave cultivada durante seis años, los productores han perdido aproximadamente 400 mil pesos. La falta de planificación y regulación en el crecimiento del sector ha dejado al campo nayarita en una encrucijada, con miles de familias afectadas y sin una solución clara a corto plazo.

