La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) alertó sobre las consecuencias legales y ambientales de la perforación de pozos sin autorización, práctica conocida como “huachicoleo de agua”. Esta actividad, que incluye la extracción y venta clandestina del recurso, puede derivar en multas de hasta tres millones de pesos, dependiendo del volumen extraído y el uso que se le dé, además de procesos judiciales por faltas graves como la ausencia de concesión o medidor.
Gerardo Leyva Álvarez, director local de la CONAGUA, informó que esta práctica ha sido detectada en distintas regiones del estado, especialmente en Bahía de Banderas, Compostela, Tuxpan y Ruíz. “Se han identificado pozos clandestinos donde se extrae agua para su venta”, señaló, y agregó que en los últimos meses se han clausurado al menos tres de estos pozos.
Más allá del impacto económico, Leyva subrayó que estas extracciones ilegales afectan gravemente el medio ambiente. Al no contar con registros oficiales, se dificulta la detección oportuna de problemas de escasez o estrés hídrico en las zonas afectadas.
Los pozos más críticos son aquellos perforados a gran profundidad, alcanzando hasta 100 metros, lo que compromete directamente los niveles de los mantos acuíferos y la disponibilidad del agua. Aunque en comunidades rurales es común el uso de pozos para consumo doméstico, la CONAGUA exhorta a las familias a regularizar su situación. El trámite es accesible y de bajo costo, pero esencial para contar con datos precisos que permitan diseñar estrategias de conservación y uso sostenible del recurso hídrico.

