Brote de sarampión mantiene activa la alerta sanitaria en México y Nayarit refuerza vigilancia

El sarampión, enfermedad viral que México había logrado mantener bajo control durante años, ha reactivado las alertas sanitarias a nivel nacional. Desde inicios de 2025 el país enfrenta un brote activo que, al cierre de enero de 2026, se ha extendido a las 32 entidades federativas.

En Nayarit se registra circulación activa del virus, aunque con niveles de transmisión más contenidos que en otros estados. Esta situación ha llevado a reforzar la vigilancia epidemiológica y las acciones preventivas.

Hasta el 28 de enero de 2026, la entidad acumulaba 100 casos probables y seis confirmados durante 2025, además de 14 casos adicionales en lo que va de este año. La tasa de incidencia estatal se estima en 1.05 casos por cada 100 mil habitantes, cifra menor a la observada en otras regiones, pero suficiente para mantener la alerta sanitaria.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por el aire a través de gotas de saliva. Sus síntomas incluyen fiebre, erupciones cutáneas, tos y conjuntivitis, y puede derivar en complicaciones graves como neumonía y encefalitis, especialmente en niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Ante este panorama, el gobierno estatal ha intensificado la estrategia de vacunación, la identificación de casos sospechosos y el rastreo de contactos, con el objetivo de reducir el riesgo de propagación comunitaria. La prioridad es evitar un repunte acelerado, sobre todo en zonas con menor cobertura de vacunación y entre la población infantil.

A nivel nacional, el brote inició en la Semana Epidemiológica 05 de 2025 y hasta finales de enero de 2026 se han confirmado 7 mil 732 casos acumulados en al menos 277 municipios. Chihuahua, Jalisco y Chiapas concentran la mayor carga de contagios, mientras que Michoacán y Guerrero también presentan cifras significativas.

El impacto se concentra en menores de edad, principalmente en niños de 1 a 4 años, seguidos por el grupo de 5 a 9 años. La mayor tasa de incidencia corresponde a bebés menores de un año, muchos de los cuales aún no completan su esquema de vacunación. Entre 2025 y 2026 se han registrado 26 defunciones asociadas al sarampión; la primera muerte de este año ocurrió en Michoacán.

Como parte de la respuesta nacional, México dispone de más de 23.5 millones de dosis de vacuna contra el sarampión. En zonas de alto riesgo se aplica la llamada “dosis cero” a bebés de entre 6 y 11 meses, medida clave para interrumpir las cadenas de transmisión. El secretario de Salud federal, David Kershenobich, informó que México obtuvo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) una prórroga hasta el 13 de abril de 2026 para demostrar el control del brote y conservar la certificación internacional como país libre de sarampión endémico.

Las autoridades sanitarias insisten en reforzar la vacunación, completar esquemas pendientes y mantener una vigilancia activa. La prevención, subrayan, sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar que el brote escale y tenga consecuencias más graves en la población.