Bahía de Banderas experimentó una drástica caída en sus niveles de ocupación hotelera luego de los recientes hechos de inseguridad registrados en la región. De acuerdo con cifras de la costa sur, el flujo de visitantes descendió hasta un 40 por ciento, derivado de una ola de cancelaciones masivas.
Representantes del sector hotelero señalaron que la difusión de estos acontecimientos generó el desistimiento de viajeros con reservaciones confirmadas, afectando principalmente a los complejos turísticos de gran escala que dependen de huéspedes nacionales y extranjeros.
La tendencia negativa comenzó a revertirse al inicio de esta semana, con un repunte que elevó la ocupación a más del 65 por ciento. Este comportamiento marca una recuperación gradual frente al desplome inicial.
Los prestadores de servicios mantienen expectativas positivas ante la cercanía de Semana Santa y el periodo de spring break. El arribo de turistas estadounidenses es considerado la principal oportunidad para compensar las pérdidas financieras ocasionadas por la crisis. La estrategia del sector se centra en reforzar la confianza de los visitantes y preservar la competitividad del destino.

