La reducción de casos de dengue en Nayarit durante 2026 no representa necesariamente una buena noticia. Hasta la semana epidemiológica 12, el estado acumula 40 casos confirmados y 476 probables, cifras menores a las registradas en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el descenso pierde relevancia al analizar la gravedad de los casos y su concentración territorial.

El problema no está distribuido de manera uniforme. San Blas encabeza la lista con una tasa de incidencia de 21.57, la más alta del estado, seguido por Rosamorada con 12.19 y Santiago Ixcuintla con 7.23. Tepic concentra el mayor número absoluto de casos (18), pero su incidencia es menor, de 4.01, diluida por el tamaño de su población. Los focos rojos, en términos reales, están en San Blas y Rosamorada, donde la enfermedad circula con mayor intensidad.

La severidad de los casos refuerza la preocupación. De los 40 confirmados, solo seis son no graves; los otros 34 presentan signos de alarma o son casos graves. Es decir, el 85% de los pacientes requiere atención médica más compleja.

El contraste con 2025 tampoco ofrece margen para el optimismo. Aunque los casos bajaron de 51 confirmados y 906 probables a 40 y 476, la reducción en volumen no se traduce en un control real. La enfermedad no desapareció: se concentró y se volvió más severa.

Nayarit mantiene una tasa de incidencia de 2.99 por cada 100 mil habitantes, casi el triple del promedio nacional, lo que lo coloca en el quinto lugar del país. Además, en la entidad circula exclusivamente el serotipo 3 del virus, un factor que define la dinámica de transmisión y puede influir en la forma en que se manifiesta la enfermedad en la población.

En conclusión, aunque las cifras muestran menos casos que el año pasado, el panorama en Nayarit sigue siendo preocupante: el dengue se concentra en municipios específicos y se presenta con mayor severidad en la mayoría de los pacientes.