Al menos diez granjas camaroneras en Nayarit enfrentan la posibilidad de ser clausuradas por operar de manera irregular, informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en la entidad.
El encargado del despacho, Roberto Rodríguez Medrano, explicó que las unidades productivas fueron detectadas durante operativos de inspección en municipios como San Blas, Santiago Ixcuintla y Rosamorada, donde se identificaron incumplimientos en materia ambiental.
Entre las irregularidades destacan ampliaciones realizadas sin autorización o sin presentar la Manifestación de Impacto Ambiental, lo que constituye una falta grave. Por ello, se iniciaron procedimientos administrativos que podrían derivar en sanciones económicas, medidas de restauración e incluso la clausura de las instalaciones.
El funcionario señaló que, aunque algunas granjas contaban con permisos previos, estos no contemplaban las modificaciones efectuadas, por lo que están obligadas a regularizar su situación conforme a la normatividad vigente.
Además, advirtió que operar en zonas cercanas a áreas naturales protegidas sin los estudios correspondientes agrava la falta, debido al impacto que puede generar en los ecosistemas locales.
Este panorama coloca a la industria camaronera de Nayarit bajo la lupa de las autoridades ambientales, en un momento en que la protección de los recursos naturales se vuelve cada vez más urgente.

