El muralista Melchor Peredo García, considerado el último exponente vivo del movimiento muralista mexicano, murió la madrugada de este miércoles a los 99 años en la ciudad de Xalapa, Veracruz, donde residía.
La noticia fue confirmada por su compañera de vida, Lourdes Hernández Quiñones, quien lo despidió con un mensaje breve y emotivo: «Melchor Peredo, mi compañero de vida, acaba de fallecer. Muralista, antes que pintor, artista de mirada creativa. Hoy vuela alto, ya en un cielo infinito de luz y color».
Peredo nació en la Ciudad de México y fue discípulo de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Su obra se distinguió por una visión nacionalista, humanista y democrática, con la que buscó reinterpretar figuras históricas y símbolos de la identidad mexicana. Entre sus aportes, resignificó la imagen de Hernán Cortés y Moctezuma, y reivindicó la figura de La Malinche, tradicionalmente vista como traidora, para enaltecerla como mujer indígena.
El artista dejó huella en al menos 25 murales distribuidos en México, Estados Unidos, Canadá y Francia. Entre los más destacados se encuentran seis en la Universidad de París XII, Francia; obras en el Centro de Estudiantes Hendrix, Clemson University, Carolina del Sur; y cuatro paneles en el Harton Theatre de la Southern Arkansas University, Magnolia, Estados Unidos.
Con su muerte, se cierra un capítulo fundamental en la historia del muralismo mexicano, movimiento artístico nacido tras la Revolución Mexicana y que marcó la identidad cultural del país durante el siglo XX.

