La crisis de incendios en Nayarit alcanzó un nivel alarmante con 12 mil 837 hectáreas dañadas, de acuerdo con el Monitor de Tarjeta Diaria de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). El predio El Vigía, en el municipio de La Yesca, concentra la mayor devastación: más de 8 mil hectáreas consumidas, convirtiéndose en el siniestro más grave en los registros recientes de la entidad.

La velocidad del fuego en esta zona supera los parámetros históricos. Mientras el incendio de Cerro Colorado tardó 21 días en arrasar 7 mil 719 hectáreas, la emergencia actual rebasó esa cifra en apenas 14 días. La Yesca concentra el 86% de la superficie calcinada en el estado, lo que representa una pérdida masiva de ecosistemas y recursos naturales.

Otros frentes permanecen activos: La Matita suma 2 mil 776 hectáreas afectadas; Rancho El Arenal, con 270 hectáreas, mantiene apenas un 50% de control; en Rosamorada, el fuego en Los Cimientos abarca mil 280 hectáreas; y en Del Nayar se reportan 507 hectáreas siniestradas. La presión sobre las brigadas de combate se intensifica conforme se multiplican los puntos de riesgo.

La mayor preocupación técnica se centra en que los incendios de El Vigía y La Matita se desarrollan dentro de la Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 043, zona estratégica para el suministro de agua hacia Tepic y Bahía de Banderas, además de áreas colindantes con Jalisco. La degradación del suelo amenaza la captación hídrica futura y compromete la seguridad ambiental de la región.

El reporte oficial confirma la liquidación del incendio en Jala, donde se quemaron cuatro hectáreas. Sin embargo, la huella ecológica y la pérdida de hábitats para diversas especies representan una carga ambiental difícil de cuantificar, lo que obliga a replantear las estrategias de prevención y contención en zonas de alta densidad forestal.