El gobierno de Nayarit consolidó el acceso al agua purificada en la zona serrana con la construcción de una planta potabilizadora en Potrero de la Palmita, comunidad indígena que por décadas enfrentó carencias en servicios básicos. La obra beneficia a más de 600 habitantes y representa un avance en salud pública y bienestar social en una de las regiones más apartadas del estado.

La infraestructura requirió una inversión de 13 millones de pesos e integra bombas sumergibles y tanques con capacidad de 80 mil litros. El sistema distribuye el recurso mediante 10 tomas públicas, garantizando suministro constante y con estándares de calidad para el consumo diario.

Durante la puesta en marcha, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero explicó que la planta opera de manera autónoma gracias a paneles solares y un generador de diésel, lo que evita depender de la red eléctrica convencional y asegura el funcionamiento permanente en el corazón de la sierra.

Vecinos como Rubén López de la Cruz destacaron que el proyecto brinda tranquilidad y mejora sustancialmente la calidad de vida, mientras que el gobernador tradicional Jesús López Minjarez subrayó que el agua facilitará labores cotidianas de higiene y limpieza, además de cumplir un compromiso previamente pactado con la comunidad.

La tecnología instalada elimina virus y bacterias, reduciendo riesgos de enfermedades y fortaleciendo la prevención en la región. Con esta obra, el acceso al agua potable se convierte en un derecho tangible para las familias serranas y un paso en la reducción de la desigualdad en los servicios básicos estatales.