Un ejemplar joven-adulto de ballena de aleta quedó varado en distintos puntos de la costa de Nayarit, lo que derivó en un amplio operativo de rescate encabezado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Secretaría de Marina y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), con apoyo de pobladores y pescadores de Palmar de Cuautla.

El primer encallamiento se registró en el litoral de San Blas, donde especialistas en vida silvestre y brigadistas aplicaron protocolos internacionales para mantener hidratada la piel del animal y estabilizar sus signos vitales. Las inspecciones iniciales descartaron lesiones graves, aunque autoridades ambientales señalaron que la pérdida de rumbo podría estar vinculada a padecimientos internos propios de la especie.

Posteriormente, el cetáceo quedó atrapado en aguas someras de la Laguna Agua Brava, contigua al Canal de Cuautla, en Santiago Ixcuintla. Durante los días 25 y 26 de mayo se realizaron maniobras de remolque y flotación, aprovechando la pleamar máxima para conducirlo hacia aguas más profundas. En dos ocasiones el ejemplar logró ser puesto a flote, pero la fuerza de la corriente y el peso del animal provocaron que se liberara de los amarres y regresara a zonas de baja profundidad.

Finalmente, alrededor de las 20:00 horas del 26 de mayo, la ballena consiguió desplazarse por sus propios medios hacia la boca del canal, orientándose en dirección al mar. Debido a la falta de visibilidad, no fue posible confirmar de inmediato si alcanzó mar abierto. Sin embargo, la mañana siguiente se corroboró que el ejemplar no había vuelto a encallar dentro del canal, por lo que las labores de rescate se dieron por concluidas.

La PROFEPA informó que se mantiene vigilancia en la franja costera, en coordinación con comunidades locales y grupos de vigilancia ambiental, para prevenir nuevos incidentes con ballenas en tránsito por el Pacífico mexicano.