Los percances vehiculares sobre la autopista Jala-Vallarta concentran una parte sustancial de los servicios brindados por las corporaciones de rescate durante la presente temporada de asueto. El incremento en la frecuencia de siniestros obliga a mantener guardias permanentes y despliegues continuos de unidades de auxilio médico en este tramo carretero.
Para atender los incidentes de manera oportuna, las bases operativas de Tepic, Compostela y Bahía de Banderas sostienen un esquema de coordinación intermunicipal. Este enlace permite que las ambulancias asignadas arriben a las zonas de mayor conflicto vial en un lapso aproximado de 20 minutos tras la recepción del reporte ciudadano.
Gran parte de las eventualidades involucra a conductores procedentes de otras entidades del país que desconocen la topografía y el trazado sinuoso de la ruta, explicó Porfirio Martínez, delegado de la Cruz Roja en la entidad. La falta de familiaridad con las curvas pronunciadas incrementa el riesgo de percances entre los visitantes que se dirigen hacia los destinos de playa.
El exceso de velocidad motivado por la prisa de llegar a la costa, sumado a la omisión en el mantenimiento mecánico previo de los automóviles, figura entre los factores determinantes en las colisiones. A estas conductas de riesgo se agregan la ingesta de bebidas alcohólicas al volante y las condiciones de humedad en el pavimento provocadas por las lluvias estacionales.
Socorristas y brigadistas mantienen el llamado a los automovilistas para moderar la velocidad, revisar frenos y neumáticos antes de salir a carretera y respetar los señalamientos preventivos, con el objetivo de evitar pérdidas materiales o humanas durante el periodo vacacional.

