El próximo jueves 10 de septiembre, a las 18:00 horas, la Ciudad de las Artes Indígenas abrirá sus puertas para recibir la exposición Latitud Obsidiana, en el segundo piso de su recinto ubicado sobre la avenida México Norte. La propuesta del fotógrafo Guillermo Meda busca trascender la captura de luz y convertirse en una geografía del sentimiento.
La serie nació en 2020, en plena crisis sanitaria, cuando el aislamiento y la introspección marcaron la mirada del autor. “Esta serie comenzó precisamente en la pandemia, con el tema del aislamiento, de la introspección y la debilidad del cuerpo como territorio”, relata Meda, quien reconoce en estas piezas un reflejo de la vulnerabilidad compartida.
En 2024, el proyecto se presentó en el Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México, donde incorporó escenarios volcánicos como metáfora de la persistencia de la vida en entornos aparentemente estériles, pero cargados de historia mineral. La fuerza de la piedra oscura y el fuego antiguo se convirtieron en símbolos de resistencia y memoria.
Ahora, Guillermo Meda regresa a Tepic con diez imágenes que resumen cuatro años de búsqueda visual incesante. Sólo el espectador podrá descifrar el lenguaje de texturas que conforman esta bitácora personal, testimonio íntimo de un autor clave en la narrativa fotográfica contemporánea.

