Nayarit se consolidó en el primer trimestre de 2026 como uno de los mercados inmobiliarios más caros del país. El Índice SHF de Precios de la Vivienda, elaborado por la Sociedad Hipotecaria Federal, ubica a la entidad en el quinto lugar nacional, con un precio promedio de 2 millones 318 mil 402 pesos por vivienda, cifra que supera en casi 300 mil pesos la media nacional de 2 millones 24 mil 337. Solo la Ciudad de México, Baja California Sur, Baja California y Querétaro presentan costos más altos.
El fenómeno confirma una tendencia iniciada en 2025: el acelerado encarecimiento del mercado inmobiliario en Tepic y Bahía de Banderas. La presión sobre el suelo urbano y el crecimiento de la demanda han llevado los precios a niveles históricamente altos. En Nayarit, el 25% de las viviendas más económicas supera el millón 250 mil pesos, lo que convierte al estado en uno de los accesos más costosos del país para quienes buscan adquirir una casa. La mediana estatal se ubica en un millón 529 mil 503 pesos, mientras que el 75% de las propiedades se comercializa por debajo de los 2 millones 614 mil, reflejando una fuerte concentración en segmentos de gama media y media-alta.
La comparación con otros estados subraya la magnitud del encarecimiento. Jalisco registra un promedio de 2 millones 211 mil pesos; Quintana Roo, 2 millones 130 mil; y Nuevo León, 2 millones 68 mil. Incluso destinos turísticos consolidados presentan costos inferiores a los de Nayarit. En contraste, entidades como Tlaxcala, Tamaulipas y Durango mantienen precios promedio por debajo de 1.3 millones, lo que evidencia la desigualdad territorial en el mercado inmobiliario mexicano.
Especialistas advierten que esta dinámica responde más a expectativas de valorización que a la capacidad real de compra de la población local. Los ingresos de gran parte de los hogares se mantienen lejos de acompañar el ritmo de crecimiento inmobiliario. Tepic, pese a no ser un destino internacional, muestra incrementos comparables con ciudades costeras de alta demanda, impulsados por la expansión urbana y la especulación sobre el valor futuro del suelo. En Bahía de Banderas, el efecto turístico y la inversión inmobiliaria han reforzado la presión sobre los precios.
El escenario plantea riesgos claros: el acceso a la vivienda para sectores de ingresos medios y bajos se vuelve cada vez más distante, mientras el costo de vida aumenta más rápido que los salarios. Aunque hacia mediados de 2026 existen señales de una posible desaceleración, los datos de la SHF confirman que Nayarit se mantiene entre los estados con mayor barrera de entrada al mercado inmobiliario. La entidad enfrenta el desafío de equilibrar el dinamismo económico con políticas que garanticen acceso real a la vivienda, evitando que el auge inmobiliario se traduzca únicamente en especulación y exclusión social.

