El fantasma de la pérdida de tierras se cierne sobre los ejidatarios del norte de Nayarit, arrastrados por compromisos financieros que no pudieron cubrir tras la drástica caída en la producción de frijol y sorgo. La mayoría de los productores terminó el ciclo agrícola en números rojos, lo que los colocó en cartera vencida frente a las instituciones crediticias.
Ante las primeras notificaciones judiciales, el Frente Campesino en Defensa de la Agricultura anunció un esquema de representación legal gratuita. El activista Flavio Arámbula coordina estas acciones de resistencia jurídica, asesorando a los afectados en la contestación de demandas para evitar que pierdan sus parcelas y herramientas de trabajo mediante juicios ejecutivos mercantiles.
La organización estima que nueve de cada diez agricultores enfrentan crisis de liquidez, derivada de cosechas insuficientes para cubrir insumos, semillas y fertilizantes adquiridos a crédito. La estrategia busca ganar tiempo en los tribunales y abrir mesas de negociación con acreedores para reestructurar deudas.
Los asesores del movimiento advirtieron que los campesinos no deben firmar documentos de pago bajo presión ni ceder ante la intimidación de cobradores. El llamado colectivo permanece abierto para quienes requieran representación inmediata, con la meta de frenar embargos y exigir la intervención de las autoridades estatales en defensa de la soberanía alimentaria y la estabilidad de las familias rurales.

