El más reciente informe de la CONAFOR, con corte al 23 de abril de 2026, confirma que Nayarit atraviesa un momento crítico: en la última semana se consumieron mil 473 hectáreas en tres incendios, y en lo que va del año suman 32 siniestros con 5 mil 336 hectáreas dañadas.
Más allá de la cantidad, preocupa la magnitud. Cada incendio en el estado afecta en promedio 166 hectáreas, casi el triple del promedio nacional. A ello se suman tiempos de respuesta que evidencian limitaciones: la detección tarda casi cinco horas, la llegada de brigadas más de 12, y cada siniestro permanece activo más de 63 horas.
Actualmente sigue activo un incendio en El Vigía, municipio de La Yesca, dentro de un área natural protegida. El reporte indica un 50% de control y apenas 25% de liquidación, lo que refleja que, aunque hay avances, el riesgo sigue latente.
Nayarit figura en el grupo de diez entidades que concentran el 79% de la superficie afectada en el país, junto con Guerrero, Oaxaca y Jalisco. Aunque México registra menos incendios que en 2025, la situación en el estado muestra otra cara: menos siniestros, pero más extensos y difíciles de contener, con impactos directos en ecosistemas y comunidades rurales.
Las causas específicas no se detallan por entidad, pero a nivel nacional predominan los incendios de origen desconocido, seguidos de los intencionales y los derivados de actividades agrícolas. En todos los casos, la constante es la intervención humana.
En términos generales, México ha registrado 3 mil 118 incendios forestales en 2026, una disminución del 26% respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, Nayarit vuelve a aparecer en ese doloso top 10, reflejando una problemática que combina falta de prevención, respuesta tardía y la presión creciente sobre sus zonas naturales.

