México registra cifras récord de viajeros internacionales, pero enfrenta un retroceso en el turismo aéreo, uno de los segmentos más relevantes para la economía nacional. De enero a agosto de 2026, la llegada de turistas por avión cayó 4.8%, afectando destinos como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que el país recibió 67.69 millones de viajeros internacionales en ese periodo, un incremento de 6.3% respecto al año anterior. Sin embargo, especialistas advierten que este crecimiento no se refleja en todos los segmentos, pues el turismo aéreo, clave en la generación de divisas, muestra una tendencia negativa.
Francisco Madrid, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible de la Universidad Anáhuac Cancún, señaló que la caída en la llegada de turistas por avión representa un riesgo para los ingresos y el empleo. Incluso en agosto, cuando ingresaron 7.99 millones de viajeros internacionales, el número de turistas que pernoctaron disminuyó 0.5%.
Los destinos de playa más importantes del país han resentido el impacto. Cancún registró una baja de 6.5%, Los Cabos de 8.4% y Puerto Vallarta cerca de 20%. Factores como el incremento en los costos de operación aérea, la presencia de sargazo, la insuficiente promoción internacional y la percepción de inseguridad han presionado al sector.
Roberto Calvo, académico de la Universidad Iberoamericana, advirtió que la inseguridad afecta la imagen de México como destino turístico, lo que limita la llegada de visitantes de alto gasto.
Las proyecciones del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible estiman que, de mantenerse la tendencia, México podría perder hasta 1.1 millones de turistas por vía aérea al cierre de 2026, con una pérdida potencial de mil 500 millones de dólares en ingresos. Además, el número de trabajadores asegurados en el sector hotelero ya muestra una reducción de 2.3%.
La diferencia está en el tipo de viajero que llega al país. Mientras las estadísticas generales incluyen excursionistas y pasajeros de cruceros, el turismo aéreo concentra a quienes generan mayor derrama económica. Por ello, el desafío para México no es únicamente recibir más visitantes, sino recuperar a los turistas que sostienen empleos en hoteles, restaurantes y servicios.

