Brigadas de la Comisión Forestal de Nayarit se encuentran desplegadas en el cerro de San Juan, área natural estratégica para el equilibrio ambiental de Tepic, donde se registra un incendio forestal que amenaza tanto al entorno como a la población. Las labores de evaluación y combate buscan contener las llamas y reducir riesgos, mientras autoridades exhortan a la ciudadanía a seguir únicamente la información oficial.
El siniestro ocurre en un contexto crítico: Nayarit enfrenta múltiples incendios activos, varios dentro de la Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 043 (C.A.D.N.R. 043), considerada una de las Áreas Naturales Protegidas más relevantes por su función en la captación de agua y conservación de ecosistemas. El Monitor de tarjeta diaria de incendios reporta que el fuego más severo se mantiene en Los Cimientos, municipio de Rosamorada, con 3 mil 200 hectáreas consumidas. En Ixtlán del Río, el incendio de Loma de los Lobos suma 2 mil 813 hectáreas afectadas dentro de la misma cuenca.
En Del Nayar continúan activos los incendios de Huaynamota, con 950 hectáreas dañadas y apenas 25 por ciento de control; La Cueva Prieta, con 96 hectáreas; y Las Blancas, con 12 hectáreas. En Huajicori, brigadistas mantienen labores de control en Las Talegas. Especialistas advierten que los incendios en esta zona protegida implican un riesgo ambiental mayor por la pérdida de cobertura forestal, erosión del suelo y afectaciones a la biodiversidad, además de impactos futuros en la captación de agua y el equilibrio climático regional.
Las consecuencias ya se sienten en Tepic, donde habitantes reportan humo constante, olor a quemado y aumento de la contaminación atmosférica. El humo libera partículas PM10 y PM2.5, contaminantes capaces de penetrar profundamente en el sistema respiratorio y afectar a niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Investigaciones recientes de la Universidad Autónoma de Nayarit han detectado alteraciones inflamatorias e inmunológicas asociadas a la exposición prolongada a este tipo de contaminación.
Mientras brigadistas continúan enfrentando las llamas en distintos puntos del estado, la actual temporada de incendios ya es considerada una de las más complejas de los últimos años, tanto por la superficie dañada como por las repercusiones ambientales y de salud que comienzan a extenderse hacia las zonas urbanas.

