El Exconvento de la Cruz se prepara para convertirse en epicentro de la cultura viva de Nayarit, al albergar un encuentro culinario que busca rescatar y proteger el acervo gastronómico regional. El recinto histórico será escenario donde la leña, el fuego y la tradición se conjugan para reafirmar la identidad de los pueblos a través de su cocina.

Quince mujeres nayaritas, guardianas de recetas centenarias, encabezarán la jornada, acompañadas por cinco invitadas provenientes de Michoacán. La presencia de estas cocineras permitirá un intercambio de saberes y sabores que trasciende las fronteras estatales, uniendo dos de las tradiciones culinarias más reconocidas del país. La iniciativa se plantea como un ejercicio de cooperación cultural y de fortalecimiento de la memoria colectiva.

La oferta gastronómica local incluirá el pozole de camarón y los tacos dorados de pescado, mientras que la comunidad Wixárika presentará tacos de huitlacoche y machaca, acompañados de salsas elaboradas con ingredientes nativos como el huaje y el frijol alma negra. Xalisco participará con sus tostadas raspadas de pollo, y la delegación michoacana ofrecerá corundas, uchepos, aporreadillo y las tradicionales enchiladas morelianas. También se sumarán preparaciones serranas como tacos de chicharrón con nopales y frijoles, servidos con salsas molidas en metate, reafirmando técnicas ancestrales.

Un aspecto relevante de esta edición es la eliminación del regateo, medida que busca garantizar un pago justo a las cocineras tradicionales. “En esta ocasión los platillos tendrán un costo de recuperación directo para las cocineras; no podemos ir a un restaurante y pagar platillos carísimos, y luego a nuestras cocineras tradicionales, que le ponen sazón, corazón, alma y espíritu, quererles regatear”, señaló el secretario de Turismo de Nayarit, Juan Enrique Suárez del Real Tostado. La declaración subraya la intención institucional de dignificar el trabajo de quienes sostienen con su oficio la herencia culinaria del estado.