Una emergencia se registró en el corazón de la ciudad tras el desplome de una araucaria de gran tamaño en la Plaza Principal. El incidente, ocurrido la tarde del martes, no dejó personas lesionadas, hecho que autoridades y testigos calificaron como fortuito, considerando el constante tránsito de ciudadanos en la zona.
Cuadrillas municipales acudieron de inmediato para evaluar las causas. Los estudios preliminares revelaron un daño estructural severo, oculto a simple vista, derivado de enfermedades fitosanitarias y condiciones climáticas adversas. El ejemplar presentaba un cuadro avanzado de gomosis y una invasión de termitas que consumieron la madera desde el interior, dejando la base prácticamente hueca y vulnerable a ráfagas de viento.
El director de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Abraham Misael Sandoval Parra, informó que la plaga había comprometido cerca del 85 por ciento del tronco. Ante la gravedad del hallazgo, se ordenó retirar de manera preventiva otros dos árboles con síntomas similares, para evitar riesgos en las áreas de convivencia.
Por motivos de seguridad, el acceso a la plaza permanecerá restringido mientras se realizan labores de limpieza y mitigación. Se prevé que las actividades concluyan en breve, permitiendo la reapertura al público sin contratiempos.
El suceso aceleró la puesta en marcha de un proyecto de renovación forestal que prioriza especies nativas, más resistentes a plagas locales y al desgaste urbano. La estrategia contempla sustituir entre ocho y diez ejemplares diagnosticados con daños irreversibles, con el objetivo de fortalecer el ecosistema urbano y reducir costos de mantenimiento a largo plazo.
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a reportar cualquier árbol con inclinaciones inusuales o ramas debilitadas. Esta vigilancia comunitaria permitirá a los inspectores intervenir oportunamente y garantizar que sólo se retiren aquellos ejemplares que representen un peligro real para los transeúntes.

